
Como en el monólogo de Segismundo, "yo sueño que estoy aquí...", en este lugar, Zaragoza, donde han fijado sus miradas muchos otros.
Miradas que sobrevuelan mi cabeza y me acompañan a diario. Miradas sin las que mi ciudad y mi vida serían otra cosa, otro sueño, otro sentido.
Voy a guardar aquí esos vuelos, voy a subirme a ese carro volador para sobrevolarme una vez más, sin cronologías, sin categorías, sin otra ley que mi capricho.
Una vez más, recurriré a ojos ajenos para encontrarme.
Miradas que sobrevuelan mi cabeza y me acompañan a diario. Miradas sin las que mi ciudad y mi vida serían otra cosa, otro sueño, otro sentido.
Voy a guardar aquí esos vuelos, voy a subirme a ese carro volador para sobrevolarme una vez más, sin cronologías, sin categorías, sin otra ley que mi capricho.
Una vez más, recurriré a ojos ajenos para encontrarme.
El vuelo de la foto es de Angel D