Uno de los mejores descubrimientos que hice por mí mismo fue el de comprobar que los sueños y la vigilia se producen simultáneamente.
Noto en cada momento de la vida un cierto equilibrio entre los componentes físico y onírico del aire que respiro, una suerte de condensación y rarefacción constante, un autoencriptamiento dinámico que permite a la verdad permanecer a salvo de la tiranía concretadora de la mente humana.
Ahora mismo, mientras discurro y llevo mi dedo a la tecla, dudo seriamente sobre cual de los dos actos es real y cual es imaginado.
A juzgar por los resultados, ¿quién sabe?.
lunes, julio 17, 2006
viernes, julio 14, 2006
Panes y peces
Me encontré con el mar donde debía de haber una panadería. ¡Esto sólo pasa en los sueños!, me dije. Cerré un par de veces los ojos y demandé en voz alta dos barras de pan. Las olas se alborotaron encrespadas y una sirena/panadera emergió sonriente con las dos piezas en la mano. "Toma", me dijo, "recién salidas del horno". "Pero, ¿tenéis horno allá abajo?", repuse asombrado. Las aguas se rizaron irritadas y salió Neptuno con una hogaza pinchada en el tridente, refunfuñando: "Estos humanos... les das lo imposible y aun quieren entenderlo".
martes, julio 11, 2006
Paréntesis
Cuando yo llegué, la vida ya estaba en marcha.
Al aterrizar en este sueño las cartas estaban marcadas.
No sé por qué me piden explicaciones si, cuando aparecí, el tinglado estaba montado.
Lo único que van a conseguir es que quiera despertarme cuanto antes.
Cerrar el paréntesis.
Al aterrizar en este sueño las cartas estaban marcadas.
No sé por qué me piden explicaciones si, cuando aparecí, el tinglado estaba montado.
Lo único que van a conseguir es que quiera despertarme cuanto antes.
Cerrar el paréntesis.
lunes, julio 10, 2006
Mar de la tranquilidad
En algunos momentos, en circunstancias muy diversas, me doy un chapuzón en esas aguas tranquilas.
Es entonces cuando la realidad se disfraza de curva, la perspectiva se funde con la lógica borrosa, las convicciones se visten relativas, los recuerdos bailan con los deseos, los futuros se confunden y las diferentes visiones se extravían por las bocacalles de la retina.
Desaparecen las opiniones y los objetivos. Todos se explica y nada es explicable. La inteligencia cede su turno a las tinieblas lúcidas y los globos oculares se extienden hasta los límites del universo. Para no ver.
Podría decirse que se atisba cierta felicidad.
Y, sin embargo, son estas latitudes calmas en donde lucho por no dormirme, recuperando parte de la intranquilidad perdida y palpando con los pies la tierra candente.
Mejor soñar en el fragor de la batalla. El cielo puede esperar.
Es entonces cuando la realidad se disfraza de curva, la perspectiva se funde con la lógica borrosa, las convicciones se visten relativas, los recuerdos bailan con los deseos, los futuros se confunden y las diferentes visiones se extravían por las bocacalles de la retina.
Desaparecen las opiniones y los objetivos. Todos se explica y nada es explicable. La inteligencia cede su turno a las tinieblas lúcidas y los globos oculares se extienden hasta los límites del universo. Para no ver.
Podría decirse que se atisba cierta felicidad.
Y, sin embargo, son estas latitudes calmas en donde lucho por no dormirme, recuperando parte de la intranquilidad perdida y palpando con los pies la tierra candente.
Mejor soñar en el fragor de la batalla. El cielo puede esperar.
viernes, julio 07, 2006
Instantánea
Abrí mi mochila, esa en la que guardo los destellos, con la intención de recoger una mirada recién cruzada, pero se me escapó, sin querer, un dibujo improvisado en el verano pasado.
En mis deseos de conseguir, regalé. En mis ansias de dar, recibí. Ninguno de los dos fracasos cobró factura, porque en ese camino, de esa manera, amé.
Entre siestas, voy perdido por la vida como muchos de vosotros. Perdido para poder encontrarme y así volver a perderme.
Se me escapa la vida corriendo, sin duda. Y yo voy detrás de ella, a la espera de la luz precisa para hacer una fotografía instantánea.
En mis deseos de conseguir, regalé. En mis ansias de dar, recibí. Ninguno de los dos fracasos cobró factura, porque en ese camino, de esa manera, amé.
Entre siestas, voy perdido por la vida como muchos de vosotros. Perdido para poder encontrarme y así volver a perderme.
Se me escapa la vida corriendo, sin duda. Y yo voy detrás de ella, a la espera de la luz precisa para hacer una fotografía instantánea.
martes, julio 04, 2006
No sé todos los cuentos
Dice León Felipe:
"Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
Que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan
con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos."
A mi también me han dormido con todos los cuentos, pero no me los he llegado a aprender. Tal vez sólo sea cuestión de tiempo. O de sueños.
"Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
Que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan
con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos."
A mi también me han dormido con todos los cuentos, pero no me los he llegado a aprender. Tal vez sólo sea cuestión de tiempo. O de sueños.
viernes, junio 30, 2006
Ni prisa
Iba yo caminando plácida y lentamente por una larga calle de mi ciudad, cuando una mujer morena me adelantó con la veloz energía de un vendaval, dejando ante mi curiosa mirada un inmenso festival de curvas en rítmico movimiento.
Un primer impulso me invitó a dejar la parsimonia para ajustar mi velocidad a la belleza atrayente de aquel cuerpo tan bien tapado y destapado, pero la pereza de abandonar mi placentero paseo y el encanto que pierden las personas cuando tienen prisa, me hicieron desistir de cambiar el paso.
Qué diferente hubiera sido (comencé a soñar) si aquella brasileña (a esas alturas ya la había nacionalizado como tal) hubiera caminado lentamente un par de metros delante de mí durante un buen rato, para que yo pudiera, como ahora hacía, ir forjando un bello sueño de feliz paseo. Cómo me habría gustado que se hubiera vuelto (seguí soñando) un par de veces, con aire distraído y mirada fugaz, hasta que a la tercera y deteniéndose, me hubiera dicho, "¿Es que me sigues, o qué?". Y yo le habría respondido (también soñando), "Bueno, paseaba sin rumbo fijo, pero he visto una estrella (en los sueños uno se puede permitir ser cursi) y no me quedó más remedio que seguirla".
Entre tanta ensoñación, aquel cuerpo vertiginoso casi se había perdido en el fondo de la calle y sólo era divisable por el revuelo que levantaba. Me gustaba más así, lejana en su prisa y cercana en mi sueño.
Menuda cara de bobo debía tener yo, cuando unos enormes ojos de color por inventar detuvieron mi avance y me dijeron: "Perdona, no he podido evitar observarte tan tranquilo al caminar, ¿tienes fuego?".
"No, no tengo", le respondí, "ni prisa".
Un primer impulso me invitó a dejar la parsimonia para ajustar mi velocidad a la belleza atrayente de aquel cuerpo tan bien tapado y destapado, pero la pereza de abandonar mi placentero paseo y el encanto que pierden las personas cuando tienen prisa, me hicieron desistir de cambiar el paso.
Qué diferente hubiera sido (comencé a soñar) si aquella brasileña (a esas alturas ya la había nacionalizado como tal) hubiera caminado lentamente un par de metros delante de mí durante un buen rato, para que yo pudiera, como ahora hacía, ir forjando un bello sueño de feliz paseo. Cómo me habría gustado que se hubiera vuelto (seguí soñando) un par de veces, con aire distraído y mirada fugaz, hasta que a la tercera y deteniéndose, me hubiera dicho, "¿Es que me sigues, o qué?". Y yo le habría respondido (también soñando), "Bueno, paseaba sin rumbo fijo, pero he visto una estrella (en los sueños uno se puede permitir ser cursi) y no me quedó más remedio que seguirla".
Entre tanta ensoñación, aquel cuerpo vertiginoso casi se había perdido en el fondo de la calle y sólo era divisable por el revuelo que levantaba. Me gustaba más así, lejana en su prisa y cercana en mi sueño.
Menuda cara de bobo debía tener yo, cuando unos enormes ojos de color por inventar detuvieron mi avance y me dijeron: "Perdona, no he podido evitar observarte tan tranquilo al caminar, ¿tienes fuego?".
"No, no tengo", le respondí, "ni prisa".
jueves, junio 29, 2006
Ambición
Como sólo vemos la parte de los otros que comprendemos, en realidad no los vemos.
¡Contadme lo que soñáis y yo no comprendo, lo que veis en la otra dirección!
¡Contadme lo que soñáis y yo no comprendo, lo que veis en la otra dirección!
miércoles, junio 28, 2006
En el estómago
Vomité toda la cena. Unos dijeron que había cogido frío en el estómago, otros que comía muy deprisa y alguno aventuró la posibilidad de un virus. Pero yo ocultaba la verdadera razón.
Hace tiempo que mi pasado y mi futuro libran una singular batalla en mi cerebro, sin conseguir avances hacia la paz. Por eso han decidido trasladar el campo de operaciones a mi estómago, para ver si lo que no consiguió el "racional" Nacho, lo alcanza el Nacho "animal".
Espero éxitos inmediatos. (O me moriré).
Hace tiempo que mi pasado y mi futuro libran una singular batalla en mi cerebro, sin conseguir avances hacia la paz. Por eso han decidido trasladar el campo de operaciones a mi estómago, para ver si lo que no consiguió el "racional" Nacho, lo alcanza el Nacho "animal".
Espero éxitos inmediatos. (O me moriré).
lunes, junio 26, 2006
viernes, junio 23, 2006
Líneas
Yo tampoco veo las líneas, Tío Paco*. Y no es que quiera pintar lo que veo. Me conformo con vivir.
Es posible que alguna vez las viera por el empeño ajeno, por el afán de otros en mostrármelas. Pero ya no.
Ni siquiera puedo ver la del horizonte.
*Francisco de Goya
Es posible que alguna vez las viera por el empeño ajeno, por el afán de otros en mostrármelas. Pero ya no.
Ni siquiera puedo ver la del horizonte.
*Francisco de Goya
miércoles, junio 21, 2006
Metabolismo
Padezco un proceso fisiológico por el que mi cerebro cristaliza las emociones.
Me receto, para combatirlo, un disolvente compuesto de sueños e inteligencia a partes iguales.
Poco a poco, el remedio convierte los cristales en un sudor pegajoso parecido a la ternura.
Libre de piedras, mi cabeza se vuelve a girar a la primera tentación que pasa.
Me receto, para combatirlo, un disolvente compuesto de sueños e inteligencia a partes iguales.
Poco a poco, el remedio convierte los cristales en un sudor pegajoso parecido a la ternura.
Libre de piedras, mi cabeza se vuelve a girar a la primera tentación que pasa.
lunes, junio 19, 2006
Sentado en el muelle de la bahía
Después de un rato mirando al mar, intentando descubrir la borrosa silueta de los que se acercan al puerto, aprendí que los barcos no transitan, aparecen.
Más tarde, comprendería también que las nubes no caminan, se forman. Que las novelas no se escriben, se paren. Que el tiempo no transcurre, se sueña.
Mirando el Mediterráneo desde Grecia, se intuye que al otro lado está España. Mirando la vida desde España, se intuye que al otro lado estás tú.
Al permanecer sentado, uno también se aleja y se acerca. Correr en una dirección es sólo correr en una dirección. Nada más.
Más tarde, comprendería también que las nubes no caminan, se forman. Que las novelas no se escriben, se paren. Que el tiempo no transcurre, se sueña.
Mirando el Mediterráneo desde Grecia, se intuye que al otro lado está España. Mirando la vida desde España, se intuye que al otro lado estás tú.
Al permanecer sentado, uno también se aleja y se acerca. Correr en una dirección es sólo correr en una dirección. Nada más.
viernes, junio 16, 2006
Viajar
Cuando viajo, mi cuerpo y mi alma tienden a separarse.
Ella le dice: - Anda, ve tú por delante que enseguida te alcanzo.
Pero cuando él ya está de vuelta, ella aún no se ha movido.
- No sé que voy a hacer contigo, se queja él, ¡eres tan remolona!.
- Si hubieras aguantado un día más, replica el alma, habría ido.
- No importa, concluye el cuerpo, yo también tenía ganas de volver.
Ella le dice: - Anda, ve tú por delante que enseguida te alcanzo.
Pero cuando él ya está de vuelta, ella aún no se ha movido.
- No sé que voy a hacer contigo, se queja él, ¡eres tan remolona!.
- Si hubieras aguantado un día más, replica el alma, habría ido.
- No importa, concluye el cuerpo, yo también tenía ganas de volver.
jueves, junio 15, 2006
Seres queridos

Algunos seres queridos me incitan a que escriba aquí mi relación con los sueños, mi relación con la vida.
Esos seres queridos son:
los poemas,
los recuerdos,
los desiertos,
los humanos,
el viento
y los atardeceres.
O, mejor dicho:
lo que callan los versos,
el paraíso renacido de la memoria,
la verdad desértica,
la sonrisa,
el desinteresado zarandeo del Cierzo
y la luz inaudita de estos atardeceres.
lunes, junio 12, 2006
Diccionario para soñar: realidad
REALIDAD: Existencia real y efectiva de algo; verdad, lo que ocurre verdaderamente; lo que es efectivo o tiene valor práctico, en contraposición con lo fantástico e ilusorio.
¡Realidad, realidad, no me abandones
para soñar mejor el hondo sueño!
Jorge Guillén
viernes, junio 09, 2006
No molestar
Venía caminando con la mano en el móvil, el móvil en la oreja y la sonrisa abierta. Eran las 13.30 y el sol calentaba a conciencia la calle. Seguramente se llamaba Pilar y escuchaba la voz de alguien querido.Lo que oía por aquel aparato, mezclado con sus sueños, su aceptable estado de salud, cierta sensación de realidad y una buena base de recuerdos y olvidos, nos había convertido en decorado.
Una sencilla mezcla expuesta al sol había sido suficiente. La receta de la felicidad estaba funcionando y nadie quiso abandonar su papel de farola.
miércoles, junio 07, 2006
Errando
"... de sueño a sueño y rima a rima he errado,
en charla incoherente con una imagen de aire:
vagos recuerdos, recuerdos nada más."
en charla incoherente con una imagen de aire:
vagos recuerdos, recuerdos nada más."
W.B.Yeats
martes, junio 06, 2006
Para soñar soñar
Para quien sabe engañarse, el tiempo es un aliado.
Para quien no sabe, es un tormento.
Para quien cree vivir, la distancia entre si mismo y la vida es infinita e irrelevante.
Para quien quiere vivir, esa distancia es inapreciable e insalvable.
Para quien no sabe, es un tormento.
Para quien cree vivir, la distancia entre si mismo y la vida es infinita e irrelevante.
Para quien quiere vivir, esa distancia es inapreciable e insalvable.
jueves, junio 01, 2006
Impostura
Hay un tipo llamado Nacho que me suplanta para escribir en este blog. O, tal vez, es un grupo de personas, un colectivo llamado Nacho, que se confabulan en mi ausencia, me roban las claves y vuelcan sus ocurrencias aquí.
Durante un tiempo, me metía a la cama vestido de Sherlock Holmes para desenmascarar al impostor en alguno de mis sueños, pero no lo conseguí.
Hoy he empezado a releer desde el primer post para trazar un perfil psicológico del autor y así poder detectar si pertenece a mi entorno.
Leo que el titular del primer post decía: La vida es el día siguiente a un sueño, y creo reconocer quien pudo haberlo escrito. Alguien que ya murió.
Durante un tiempo, me metía a la cama vestido de Sherlock Holmes para desenmascarar al impostor en alguno de mis sueños, pero no lo conseguí.
Hoy he empezado a releer desde el primer post para trazar un perfil psicológico del autor y así poder detectar si pertenece a mi entorno.
Leo que el titular del primer post decía: La vida es el día siguiente a un sueño, y creo reconocer quien pudo haberlo escrito. Alguien que ya murió.
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